
Cuando un vídeo tiene planos aéreos que "cantan", casi nunca es culpa del dron. Es culpa de haber rodado el aire y la tierra como si fueran dos proyectos distintos.
Perfil de color
Si la cámara de tierra graba en logarítmico y el dron en un perfil estándar con contraste y saturación aplicados, no hay etalonaje que los case. Se graba todo en log —o todo en RAW— y se aplica el mismo tratamiento al final.
Exposición
Los planos aéreos tienden a estar sobreexpuestos porque el cielo ocupa mucho encuadre y el automatismo compensa. Se expone en manual, con referencia al suelo, y se protegen las altas luces con filtro de densidad neutra.
Cadencia y obturador
El aéreo se suele grabar a más fotogramas por segundo para poder ralentizar. Si además el obturador no respeta la regla de los 180 grados, el movimiento tiene otra textura que se nota al cortar. Se lleva juego de filtros ND para poder mantener el obturador correcto.
Óptica
Un gran angular muy abierto en el aire y un teleobjetivo en tierra generan sensaciones de espacio opuestas. Cuando el proyecto lo permite, se elige una focal aérea que se parezca a la de tierra.
Ritmo de montaje
Un plano aéreo necesita más tiempo en pantalla que uno de tierra para leerse. Cortarlo con el mismo ritmo que el resto hace que parezca material de relleno.
La regla corta
Rueda el aire con el mismo criterio con el que ruedas el suelo. Si en tierra medirías la luz, en el aire también.
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