
Casi todo lo que sale mal en un trabajo aéreo sale mal por algo que no se habló al principio. Este es el orden en el que hacemos las cosas.
1. La consulta
Nos cuentas qué necesitas y para qué. La segunda parte importa tanto como la primera: no es lo mismo una foto para una portada que una para un informe pericial.
2. El estudio de viabilidad
Antes de dar precio, comprobamos si el vuelo se puede hacer: zona geográfica UAS, espacio aéreo, espacios protegidos, entorno de bienes patrimoniales y accesos. Si hay que tramitar algo, lo decimos en este punto, con los plazos reales.
3. El presupuesto
Cerrado y desglosado: jornadas, equipo, tramitación, procesado y entregables. Sin partidas abiertas que aparezcan después.
4. La fecha
Se fija con una alternativa. En trabajo aéreo, el clima manda: es mejor tener el plan B acordado que improvisar el día antes.
5. El vuelo
Con lista de comprobación, registro de la operación y, si el trabajo lo requiere, apoyo topográfico medido en campo. Copia de seguridad del material antes de salir de la localización.
6. El procesado
Según el encargo: montaje y etalonaje, revelado fotográfico, ortofoto y modelo, o informe de inspección.
7. La entrega
En el formato acordado, con los derechos de uso por escrito y con el material bien nombrado y organizado. Guardamos copia durante un tiempo razonable por si hay que volver a ella.
Y si no se puede hacer
También lo decimos. Preferimos perder un trabajo a aceptarlo sabiendo que no vamos a poder cumplir lo prometido.
¿Hablamos de tu vuelo en Granada?
Cuéntanos qué necesitas grabar, inspeccionar o medir y te preparamos un presupuesto sin compromiso.
